Recompensas


Boleto de loteríaA ninguna familia se le ha asociado con la astucia financiera y la riqueza como a la familia Rothschild. Aunque vieron su fortuna opacarse por un gran número de nuevos ricos surgidos de la industria de los Estados Unidos, la influencia política de esta familia nunca ha tenido un paralelo. Sería imposible escribir la historia de la Europa moderna sin mencionar a los Rothschild. Varios sucesos durante la época de las guerras napoleónicas elevaron a la familia al nivel de la leyenda.

Además de su inmensa fortuna los Rothschild tenían muy buena suerte. Una anécdota de los tiempos de la monarquía austrohúngara nos cuenta de un pobre vendedor de boletos de lotería que le vendió uno al conde Rothschild, que salió con el premio mayor de 600 mil coronas de oro. Al día siguiente el vendedor llamó a Rothschild: “Además de su incontable fortuna, señor, usted ha ganado el premio mayor de la lotería. Yo tuve el honor de venderle el boleto. Este es el número…”

“Mi estimado amigo, no necesita usted continuar”, dijo el banquero, “me da mucho gusto que haya venido a verme para que yo pueda expresarle mi gratitud. Le voy a asignar una anualidad de seis mil coronas de oro de por vida, empezará a recibir 500 coronas los primeros días de cada mes.”

El vendedor no quería tal arreglo: “Señor, sea tan amable de darme las seis mil coronas de una vez.”

“¿Pero por qué quiere usted solamente una vez, cuando le estoy ofreciendo esa cantidad cada año durante el resto de su vida?”

El pobre hombre explicó: “Porque con su suerte señor dudo que yo viva hasta el primero del mes próximo.”

Nilda Fernández Capittini. Asistente virtual certificada

 

 

 

Si la información ha sido de tu agrado, compártela con tus contactos.


Deja un comentario

Puede usar estos HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>