¿Un blog sin comentarios deja de ser un blog?

He pasado la tarde en una reunión de amigos, todos nos dedicamos a diferentes actividades, por eso me resulta siempre una tarde ideal para desconectar un poco de mis tareas diarias. Escuchar hablar de anécdotas provenientes de un sector laboral distinto al nuestro, además de enriquecernos, nos divierte, pues no están en  juego nuestros “dramas”.

Sin embargo, hoy me ha tocado vivir una experiencia diferente, al principio me he sentido algo contrariada, buf, me dije, ¡me he quedado sin mi tarde de relax!

el-valor-de-los-comentarios-en-un-blog

El valor de los comentarios en un blog

Es que si me pongo a pensar, ya es algo raro ir a una reunión y no encontrarse con gente que tenga un blog y hable de su temática y demás hierbas. Pues así es como esta tarde me encontré, entre todos mis amigos, con estas dos personas muy entretenidas intercambiando experiencias acerca de la mejor manera de producir artículos interesantes y originales.

Podría haberme acercado y participar, pero no, mi tarde de descanso no me la quita  nadie. Sin embargo, permanecí a una distancia prudencial para poder seguir la conversación, dado que lo poco que había escuchado parecía que estaba tomando un cariz interesante, en especial porque ambos disentían, y como ocurre con las obras de teatro “si no hay conflicto no hay trama”, y aquí sí lo había y la trama prometía.

Uno de ellos, el más apasionado, basaba su inspiración en los comentarios que dejaban sus lectores. No sólo se refería a los comentarios de apoyo y elogio por el material que encontraban en su blog, sino que también, comentaba a su interlocutor, muchas veces al percibir una disminución de esos comentarios, se dedicaba a escribir de forma polémica y así lograba que se armara un debate. Los comentarios, para él, eran su principal estímulo. Luego agregó, que parte de su interés en los comentarios y afluencia a su blog, se debía a que ambas cosas contribuían a su principal objetivo, que era hacer de su blog una fuente de ingresos. Al decir esto, el otro lo miró con ganas ya de opinar, pero no logró hacerlo sin antes escuchar una última opinión de su entusiasta interlocutor, que    añadió que por eso buscaba temas que no fueran comprometidos, para no perder la fidelidad de sus lectores, ¿entiendes?,  terminó diciendo.

¡Al fin le ha llegado su turno!, me dije a mí misma. Estaba ansiosa por escuchar su opinión, pues su cara no demostraba mucho acuerdo con su compañero de charla.

¿Sabes?, así inició su participación, no te lo vas a creer, yo acabo de desactivar   los comentarios de mi blog. La expresión en el rostro del otro parecía salida del más allá. Y yo, más atenta imposible. Explicó que de esa manera podía escribir libremente sin ningún tipo de obstáculos, que él quería concentrarse en escribir, en transmitir sus conocimientos, ofrecer artículos con contenido de calidad, con argumentos más profundos que sólo el hecho de obtener un comentario. Agregó que los comentarios coartan la libertad al momento de escribir, pues si se busca la aceptación pura y dura de todos, deben excluirse un montón de temas, se termina actuando como un político, evitando los temas fuertes, los que no ofendan, y al final se debe realizar una versión que de satisfacción general, y se deja de ser uno mismo. Expresó además,  que muchas veces los comentarios que se hacen son tendenciosos y sólo buscan encontrar el ángulo de lo polémico, no porque esa sea la opinión real de esa persona, sino porque es la forma más directa de  insertar un enlace a su página.
Al observar la cara del entusiasta de los comentarios, continuó sin dilaciones,  ¿acaso un blog sin comentarios deja de ser un blog? ¿es que el apoyo es más importante que el contenido? Por último, resumió que para él su blog  era más una herramienta para publicar contenido de calidad y no un medio para la discusión, teniendo en cuenta que la mayoría de esas opiniones buscan su propia promoción y no el enriquecimiento del artículo que visitan, y con gesto decepcionado, concluyó que muchas veces ni siquiera leen el artículo en su totalidad.

De pronto tomé conciencia del largo rato que había pasado allí, pendiente de esa conversación. Por cierto, interesante charla, dos puntos de vista totalmente diferentes y que me dejaron pensando. Cómo será, que aquí me tenéis haciendo referencia a ella. Allí se quedaron ellos dispuestos a seguir defendiendo cada uno su teoría. Abandoné mi sitio de oyente y me acerqué a otros amigos, para disfrutar un poco de la tarde de libertad.

Al salir a la calle de regreso a casa, mi pensamiento me llevó de nuevo a esa charla, lo mejor de todo es que se había producido la magia “del conflicto y la trama” y mi tarde para nada resultó aburrida.

Oficina Virtual Hoy ofrece el servicio profesional de Corrección de textos, Redacción de post y Traducción. Solicítalo enviando un mensaje a: redacción arroba oficinavirtualhoy.com

Fuente imagen

Susana Fernández Capittini. Asistente virtual certificada

 

 

 

Si la información ha sido de tu agrado, compártela con tus contactos.

3 comentarios sobre ¿Un blog sin comentarios deja de ser un blog?

  • Hola Susana,
    Te felicito tu tarde realmente no fue para nada aburrida,te daré mi opinión sobre el tema.
    Creo que todo depende de los objetivos finales y la estrategia que se diseñe para alcanzar estos.
    Los dos tienen razón ya que si no vas construyendo tu propia marca, identificando tu punto de vista, tus conocimientos, tus tendencias, es verdad que serás como los políticos que huyen de temas polémicos con el propósito de quedar bien con todos;
    sin embargo al ser el blog una de las herramientas que te proporcionará retroalimentación de las impresiones de tus potenciales clientes, es importante poder disponer de ésta para realizar los ajustes en tus estrategias.
    El otro interlocutor tambien tiene razón porque su objetivo es crear polémica para tener mas audiencia, y seguramente el público objetivo que el busca es justamente el que asiste cuando hay polémica, entonces para sus objetivos propios esta en el camino correcto.
    Todo depende de la estrategia que se tenga,los objetivos finales, el público que se busca, los temas que se éste tratando, en fin cada cliente es un mundo con sus propias caracteristicas.
    Actualmente vivimos la era de la personalización, y éste es un tema que tambien entra en esa categoría.
    Y gracias por tener un espacio para los comentarios.
    Saludos,
    A.V. Tatiana Valdivieso

  • Hola Tatiana,

    Muchas gracias por dejar tus impresiones. De todad maneras tú eres un ejemplo en lo que se refiere a participación de calidad y en entrega a la verdadera retroalimentación. Ya lo dejas claro con el rico comentario que me has brindado. Creo que el que desactivó los comentarios, si te conociera, cambia enseguida de opinión, y comprobará que la generosidad sigue existiendo tanto como la riqueza en el aporte de ciertos lectores. En cuanto a tu análisis, total acuerdo, todos persiguen diferentes objetivos, es lo que tiene de bueno esta vida en general, hay sitio para todos, no condenemos ni excluyamos a los que no comparten nuestras preferencias. La diversidad es la que enriquece nuestro día a día.

    Un abrazo muy cálido para ti, gran luchadora!!!!

    Susana

  • hey mr t how are you today i sttaerd to snow when i was at work and then it was still snowing going home but i got home safe and sound thanks for asking i think it is still snowing now is it snowing where you are mr t from graham holland

Deja un comentario

Puede usar estos HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>